Monday, September 7, 2009

Dos puntos de vista sobre Mateo 24: John MacArthur vs. Kenneth Gentry (1ª Parte)



Aunque estos dos autores NUNCA han debatido en ningún foro público ya sea verbalmente o por escrito, creo que sería muy interesante presenciar un debate por parte de los dos sobre el tema de escatología. Y mientras ese tiempo se llega, podemos disfrutar de un debate imaginario usando los escritos que cada uno ha realizado sobre el tema. En este caso, estaremos presenciando la interpretación y exégesis que cada uno hace del capitulo 24 de Mateo. Dicho capítulo es crucial para tener un entendimiento correcto de cual es la interpretación escatológica que más se apega a las Escrituras.

Debido a que en sus respectivos escritos ellos no se abordan de manera personal, estaré haciendo algunos comentarios pertinentes al final de cada participación para aclarar ciertos aspectos que, de lo contrario, no quedarían muy claros para aquellos que no están muy familiarizados con los escritos de ambos y sus respectivas posturas escatológicas. También estaré dando alguna información adicional que sea útil de los escritos que cada uno ha hecho sobre el tema. Espero que podamos disfrutar de este debate imaginario y puedan ustedes, los lectores, participar también con sus comentarios.

Nota: Todos los argumentos de John MacArthur estarán siendo traducidos de su libro titulado: “The Second Coming”, publicado por: Crossway Books edición 2003. Es en este libro en donde John MacArthur pone “toda la carne en el asador” por así decirlo, respecto a su interpretación de Mateo 24 y da una explicación bastante extensa sobre este capitulo en particular. Los argumentos de Kenneth Gentry estarán siendo traducidos de su libro: “Perilous Times: A Study in Eschatological Evil” publicado por: Covenant Media Press 1999, en el cual Gentry aborda tambien de manera un tanto extensa y detallada su interpretación de Mateo 24.

Primera Participación de John MacArthur (Defendiendo la postura Futurista sobre Mateo 24)

“EL DISCURSO PROFETICO MÁS EXTENSO DE JESUCRISTO”

Aparte del libro de Apocalipsis, la porción profética más extensa y más importante del Nuevo Testamento es Mateo 24 y 25, conocida también como “El discurso del Monte de los Olivos”. Es el segundo mensaje más extenso de Cristo registrado en la Escritura. El único más extenso es el Sermón del Monte (Mateo 5-7), que fue un sermón dado a las multitudes en Galilea cerca del comienzo del ministerio terrenal de Jesucristo. En contraste, El discurso del Monte de los Olivos fue un mensaje privado dado a sus discípulos en Jerusalén cerca del fin de su ministerio terrenal. Nuestro Señor habló estas palabras mientras estaba sentado directamente frente al templo en el Monte de los Olivos (Mateo 24:3). Así que, el nombre popular de este discurso es debido a una referencia sobre el lugar donde sucedió.

Desde donde estaban sentados, Cristo y los discípulos podían ver las majestuosas construcciones del templo. El templo era el más glorioso de todos los proyectos de construcción ordenados por Herodes el Grande. El edificio principal del templo era una estructura espléndida. Había sido hecha de un mármol blanco brillante con decoraciones espectaculares de oro puro. La parte oriental (que era la parte la cual Jesucristo estaba observando) se encontraba cubierta de oro la cual brillaba como espejo en con el sol de la mañana. Todo ese oro irradiaba un brillo que iluminaba todo el lado del Monte de los Olivos y era visible a millas de distancia. Era sin lugar a dudas, el edificio más maravilloso y sorprendente en todo el mundo.

De hecho, la opulencia del templo fue lo que inició la conversación que llevó al discurso de los Olivos. Mientras Jesús se dirigía al Monte de los Olivos, los discípulos habían expresado su asombro por la grandeza del templo. El recuento paralelo en Lucas 21:5, sugiere que ellos se encontraban maravillados por la increíble riqueza representada por las fabulosas decoraciones del templo, las cuales incluían muchas piedras preciosas y otros adornos muy costosos, la mayoría de ellos donados por adoradores acaudalados.

Jesús les contestó con una profecía aterradora: “Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada” (Mateo 24:2). Esa profecía hizo un eco en algo más que Jesús les había dicho a los líderes judíos dentro del mismo templo, probablemente algunos momentos antes: “He aquí vuestra casa os es dejada desierta” (Mateo 23:38).

Los discípulos debieron haberse preguntado en cómo algo tan espectacular como el templo podría quedar “desolado”. La predicción solemne de Cristo de que no quedaría ninguna piedra de esa estructura gloriosa, los sorprendía aún más. Sin duda que también quedaron confundidos. Lo que ahora les estaba diciendo era diametralmente opuesto a sus expectativas mesiánicas. Ellos estaban seguros que Él era el Mesías prometido (16:16), y ellos esperaban que él dirigiera a la nación a una gloria más grandiosa que nunca –pero no que predijera su destrucción.

Por lo tanto, en un corto tiempo después mientras se encontraban sentados en el Valle de Cedron con una vista clara del brillante templo, con el panorama total del templo delante de ellos, “los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (v.3). La respuesta de Cristo fue la más extensa que haya dado a cualquier pregunta registrada en el Nuevo testamento. El discurso de los Olivos cubre dos largos capítulos en el evangelio de Mateo. Un recuento paralelo pero abreviado cubre la mayor parte de Lucas 21.

LAS EXPECTATIVAS MESIÁNICAS DE LOS JUDIOS

Entender las preguntas de los discípulos requiere una apreciación de cómo ellos y sus compatriotas judíos veían el papel mesiánico de Jesús. En su mente, el Mesías era principalmente una figura política que liberaría a Israel de la hostilidad y la ocupación extranjera. Todo Israel creía que cuando su Mesías viniera, recuperaría totalmente todo lo que había sido perdido en sus anos de exilio y siglos subsecuentes de opresión extranjera. Basados en las promesas del Antiguo Testamento sobre los pactos con Abraham y David respectivamente, ellos creían que el Mesías escogería y autenticaría a todas las tribus y a la línea sacerdotal descendiente, reunificar y purificar la nación y reestablecer el trono de David en Jerusalén y bendecir a la nación con una gloria sin precedentes e inimaginable. Las expectativas de los discípulos no eran muy diferentes. Si algo tenían, era que ellos veían esto tan cerca más que la mayoría en Israel, debido a que ellos conocían ya con seguridad que Jesús era el Cristo, el Ungido al que predijeron las profecías del Antiguo Testamento. Así que ellos pensaban que se encontraban en el mismo umbral de ver Su reino terrenal establecido.

No existe mejor ilustración de estas expectativas que el himno de gratitud por parte de Zacarías, el padre de Juan el bautista. Reconociendo que el precursor del Mesías ya había nacido, Zacarías anticipó la pronta venida del libertador de Israel y recitó la promesa mesiánica de los pactos con Abraham y David en un himno de gratitud a Dios:

"Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo,
Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo,
Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio;
Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;
Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto;
Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, Que nos había de conceder
Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos
En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días".
(Lucas 1:67-75).

Este himno resume las promesas Mesiánicas de la esperanza de Israel: Dios visitando a Israel para redención, con el Salvador y Rey en la línea de David (2 Sam. 7:12-16; 1 Cro. 17:11-14; Sal. 89:27-37) –liberando a las personas de sus enemigos y haciendo a Israel el trono de su gobierno mundial. El Mesías también cumpliría todas las promesas de Dios a Abraham –incluyendo las bendiciones, protección y la posesión de sus tierras y la victoria sobre sus enemigos para siempre (Gen. 12:1-3; 15:18-21; 22:16-18). Zacarías creía que todas estas promesas serían cumplidas inmediatamente con la llegada del Mesías y por lo tanto, él anticipó la pronta llegada del reino prometido de luz y paz (Isa. 9:2-7; Luc.2:25-32; 36-38).

Obviamente Zacarías no se encontraba solo en su esperanza del cumplimiento inmediato de estas cosas. Israel se encontraba en ese tiempo en el control del gobierno de Roma. El imperio romano se encontraba en su máximo poderío e Israel estaba justo dentro del borde oriental del vasto imperio. El trono de David había caído cientos de años antes y la esperanza de revivirlo aparte de la intervención sobrenatural del Mesías eran en ese tiempo completamente nulo. La única monarquía que tenía el poder en la región durante el tiempo de vida de los discípulos era la dinastía Herodiana y aún eso era bajo el consentimiento de Roma. Peor aún, los Herodes mismos eran también gobernantes extranjeros. Ellos eran sin duda Idumeos –descendientes directos de los edomitas, quienes fueron de la descendencia de Esau. Los Edomitas habían sido por mucho tiempo vecinos molestos y a menudo amargos enemigos de los Israelitas (yendo al tiempo del Éxodo, cuando los edomitas rehusaron que Israel pasara a través de su tierra en Num. 20). Así que, Israel se encontraba de hecho gobernada por múltiples estratos de sus propios adversarios.

Además, a los ciudadanos de Israel se les requería pagar impuestos a Roma y esos impuestos eran para pagar a los ejércitos ocupantes –los opresores principales de Israel! Comprensiblemente, la mayoría de los Israelitas resentían amargamente el tener que pagar tales impuestos al Cesar (Mar.12:13-17). Para empeorar las cosas, el gobierno romano era a menudo deliberadamente opresivo –y de todas las regiones en el vasto imperio, Israel se convirtió en el singular objetivo de la brutalidad romana. A diferencia de otros países bajo el control de Roma, la identidad nacional de Israel era definida por una relación de pacto con Jehová. Por esa razón, el politeísmo romano (en particular la adoración al emperador) no tuvo cual ningún grupo de seguidores entre los Israelitas. Por eso, los gobernadores romanos veían al monoteísmo judío como inherentemente sedicioso. Mientras tanto, los judíos fanáticos hicieron todo lo que pudieron para fomentar la rebelión anti-romana entre su gente. Así que, las tensiones políticas se encontraban muy caldeadas en ese tiempo, motivadas tanto por las atrocidades romanas como por las insurrecciones violentas de los judíos (Luc. 13:1; Mar. 15:7).

Debido al pacto nacional de Israel con Jehová, los gobernantes extranjeros tales como Herodes y los romanos eran percibidos no solo como enemigos políticos, sino también como una vergonzosa plaga espiritual sobre la nación, significando el propio descontento de Dios con su pueblo. La ocupación de Roma en Israel representaba un terrible dilema para el judaísmo. (Esto explica el porque algunos judíos tenían tan profundo sentido de orgullo nacional que ni siquiera estaban dispuestos a conceder la realidad del dominio de Roma: “Descendientes de Abraham somos y no hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo pues dices tu: seréis hechos libres?” (Juan 8:33). Cada fiel corazón en Israel anhelaba que Roma fuera derrotada para que la nación pudiera ser verdaderamente libre otra vez. Y ellos creían que las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento hablaban de Alguien que vendría súbitamente y pondría todas las cosas en su lugar, después que restaurara el trono de David sobre la tierra, gobernando sobre todos los otros reinos del mundo para siempre.
Traducido del ingles por: Daviel D'Paz

Sunday, September 6, 2009

Dos interpretaciones sobre Mateo 24: Futurismo vs. Preterismo Parcial ¿Cuál es la correcta?



Como dije en uno de los artículos anteriores, tanto John MacArthur como Kenneth Gentry se identifican con el Calvinismo en sus respectivos postulados teológicos. Ambos se oponen vehementemente al Arminianismo y refutan las enseñanzas arminianas por considerarlas carentes de apoyo escritural. Aunque ambos autores concuerdan en muchas cosas, no obstante difieren en su apreciación de los detalles escatológicos. Puedo decir sin temor a equivocarme que ellos son como dos polos opuestos en lo que a la escatología se refiere. John MacArthur se encuentra en uno de esos polos conocidos como FUTURISMO, el cual es propagado por el sistema Premilenialista Dispensacional. Esta postura (el futurismo) no ha sido muy popular a lo largo de la historia de la iglesia y ha sido rechazada una y otra vez por los grandes defensores de la ortodoxia cristiana por considerarla una interpretación demasiado especulativa que se presta para toda clase de abusos y falsas interpretaciones. Algunos de los primeros padres de la iglesia parecían sostener esta postura interpretativa.

El Futurismo fue rechazado vehementemente por TODOS los reformadores incluyendo Martín Lutero y Juan Calvino. Fue rechazado también por la mayoría de los Puritanos y por muchos líderes cristianos de los últimos dos siglos. Pero comenzó a cobrar popularidad a inicios del año 1830 con los escritos de John Nelson Darby. Darby adoptó al Futurismo y lo fusionó con otro sistema escatológico relativamente nuevo y completamente DESCONOCIDO anteriormente: El Dispensacionalismo. A partir de allí, el Futurismo Dispensacionalista ha incursionado en casi todos los sectores del mundo protestante: Desde iglesias de casi todas las denominaciones, hasta seminarios y universidades teológicas. Tanto es así, que muchos de los profesores aspirantes tienen que firmar una declaración de fe adhiriéndose al Dispensacionalismo antes de poder enseñar en muchos de esos seminarios y universidades. Es algo perturbador también el darnos cuenta que muchas iglesias evangélicas ven a los distintivos Dispensacionalistas como una marca registrada de lo que es la ortodoxia cristiana, tildando hasta de herejes a aquellos creyentes que no creen ni aceptan tales interpretaciones del texto bíblico.

Cabe mencionar aquí que el FUTURISMO es propagado principalmente por dos corrientes escatológicas: El PREMILENIALISMO HISTORICO y el DISPENSACIONALISMO. El Premilenialismo histórico aunque es Futurista en su apreciación escatológica del libro de Apocalipsis y de algunos otros textos bíblicos, es sin embargo, muy diferente al Dispensacionalismo respecto a ciertos importantes distintivos. Por ejemplo, el Premilenialismo histórico NO CREE en un rapto secreto, como tampoco cree en dos futuras venidas de Cristo: Una POR su iglesia y la otra CON su iglesia. El Dispensacionalismo por el contrario, enseña que habrá un rapto secreto para la iglesia solamente y dos venidas de Cristo, totalmente distintas la una de la otra: Una POR su iglesia y la otra CON su iglesia. No está por demás el preguntarles a ellos cuales son los versículos que afirman esto.

Kenneth Gentry se encuentra en el polo opuesto. Gentry es un Calvinista Reformado y un PRETERISTA PARCIAL en cuanto a escatología se refiere. Gentry cree que muchas de las profecías bíblicas se cumplieron en el año 70 d.C., con la destrucción de Jerusalén. Como Preterista parcial, él cree que la segunda venida literal de Cristo se encuentra todavía en el futuro, contrario a los Preteristas TOTALES los cuales creen que Cristo ya vino y la resurrección de los muertos ya fue efectuada. Gentry ha refutado al Preterismo Total como lo que realmente es: Una peligrosa herejía que puede trastornar la fe de muchas personas. Pero también ha refutado en detalle las interpretaciones Dispensacionalistas por medio de una exégesis cuidadosa de los textos bíblicos y un análisis cuidadoso de la historia.

Antes de que puedas descartar al Preterismo Parcial, te recomiendo que examines los argumentos de Gentry. Te vas a quedar muy sorprendido al ver que tales argumentos son muchos más consistentes y apegados a la sana hermenéutica y mucho más fieles al espíritu del texto bíblico de lo que pensabas. Lamentablemente, a veces aceptamos ciertas enseñanzas sin antes examinarlas con cuidado si cuentan con apoyo bíblico o no. Tristemente esto es lo que ha sucedido con las enseñanzas Dispensacionalistas, las cuales hemos aceptado como algo verdadero sin antes examinarlas a la luz de la Palabra de Dios. Esto es lo que estaremos haciendo en los próximos artículos. Estaremos permitiendo que cada uno de los autores expliquen Mateo 24 y nosotros estaremos examinando sus respectivos argumentos.

Es importante tener presente que muchos autores dispensacionalistas a propósito intentan confundir el Preterismo Parcial con el Preterismo Total para poder ahuyentar a los posibles interesados en comparar a los dos sistemas escatológicos. Esto por supuesto es una gran falta de integridad debido a que ambos sistemas son mucho muy diferentes. Pero esta táctica no es para nada nueva. Se ha usado a lo largo de la historia por todos los que desean que se descarte algún sistema teológico de entrada sin tomarse la molestia de examinarlo con cuidado y compararlo con las Escrituras. Esto es lo que la mayoría de los creyentes arminianos hacen también cuando atacan al Calvinismo confundiéndolo demasiadas veces con el Hiper-Calvinismo, lanzando sus argumentos como si los dos sistemas creyeran lo mismo. Pero es necesario ser cautelosos y saber distinguir entre una cosa y la otra. Solo así podremos ser capaces de sopesar cualquier argumento y tomar nuestras propias decisiones al respecto, tal como los cristianos de Berea lo hacían.

Daviel D’Paz

Thursday, September 3, 2009

¿Es el Presidente Barack Obama “El Anticristo?” Reporte especial Por: Gary De Mar



Un extraño video se encuentra en Youtube afirmando que Jesucristo identificó al presidente Obama como el Anticristo. Algunos cristianos han quedado perplejos por este tan difundido video y creen que la evidencia es muy arrolladora.

Tan convincente como pueda parecer este video a primera vista, esta idea de identificar al anticristo ya ha sido antes realizada. Repetir la historia sería muy redundante y vergonzoso, pero solo daré algunos ejemplos de esto en el siglo XX:

Está el ejemplo de Oswald J. Smith quien escribió un libro en 1926 titulado: “¿Se encuentra ya el Anticristo entre nosotros?”. En ese libro, Smith afirmaba que el dictador italiano Benito Mussolini era el profetizado anticristo. Smith dio todos los detalles acerca de cómo Mussolini encajaba en cada una de las características bíblicas. Smith tuvo que retractarse de lo que había escrito cuando Mussolini fue ejecutado el 28 de Abril de 1945.

Adolfo Hitler fue otro candidato para ser el Anticristo. Parecía ser un candidato perfecto debido a su deseo por la conquista del mundo y su casi exterminio de los judíos en Europa. Algunos conjeturaron que JFK podía ser el anticristo debido a su herida mortal en la cabeza. Salem Kirban escribió un libro en cómo Henry Kissinger “el hombre de paz” podía ser el profetizado anticristo. Aún Ronald Reagan fue considerado como un posible candidato para ser el anticristo, debido a que alguien argumentó que su nombre daba el numero 666: Ronald (6) Wilson (6) Reagan (6). Y no se echó a perder la identidad cuando fue casi asesinado en un intento de homicidio.

Encuentro muy interesante que la mayoría de los pronosticadores proféticos quienes afirman conocer los pormenores de la identidad del anticristo, raramente explican los versículos que usan la palabra “anticristo”. Juan es el único escritor bíblico que usa esa palabra y el único que dice CUANDO se manifestaría el anticristo:

“Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo” (1 Juan 2:18).

Juan les estaba diciendo a sus lectores que ELLOS se encontraban viviendo “en el último tiempo”, y no se estaba refiriendo a un grupo de personas que vivirían algunos miles de años después de escribir esas palabras. El énfasis que hace Juan es también hecho por el apóstol Pedro cuando escribe: “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración’ (1 Pedro 4:7). El fin estaba “cerca” para SUS lectores.

Juan nos ayuda a esclarecer la confusión que existe hasta el día de hoy. No había solo UN anticristo: “Muchos anticristos ya HABIAN aparecido”, corrigiendo así a los recipientes de su carta. Es esta realidad que Juan pudo decir a sus lectores en el primer siglo “por ESTO CONOCEMOS que ES el último tiempo”. ¿Quiénes eran esos anticristos? Juan continúa:

“Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo”. (1 Juan 2:19-22).

Esos anticristos fueron en un tiempo parte de la iglesia. La definición de “anticristo” es clara: Ellos negaban que Jesús es el Cristo y que tenía una relación especial con el Padre. Vemos el mismo tema a través de todo el evangelio de Juan, que Cristo y el Padre son uno (Juan 5:36-38; 10:25,30). El negar esta verdad es ser un anticristo.

En su segunda epístola, Juan una vez más nos dice “cuando” aparecerían estos anticristos y qué cosa los identificaría:

“Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo” (2Juan 7).

Por eso, no te dejes engañar por los falsos profetas modernos quienes afirman conocer la identidad del anticristo. Esto también va a pasar tal como las otras falsas predicciones.

Traducido del inglés por: Daviel D’Paz
Aqui se encuentra el video para que lo vean:

Monday, August 31, 2009

“Tiempos peligrosos: Un estudio del mal escatológico”



El Calvinismo siempre se ha caracterizado por un trato cuidadoso de las Escrituras. Sus detractores podrán acusar al Calvinismo de cualquier otra cosa, menos de ser un sistema teológico descuidado en su manejo e interpretación del texto sagrado. Si algo ha caracterizado al Calvinismo es el tener entre sus filas a los campeones de peso completo de la ortodoxia cristiana, quienes han sido conocedores del Griego y del Hebreo y muy meticulosos en su manejo de las Escrituras. Podemos hacer una lista casi interminable con los nombres de todos los que se han identificado con dicho sistema teológico.

Solo basta citar nombres como los de Juan Calvino, John Owen, Francis Turretin, James Buchanan, Jonathan Edwards, B. B. Warfield, John Murray, entre muchos otros para darnos cuenta del riquísimo legado que ellos le han dejado a la fe reformada. Ellos son solo algunos nombres que se encuentran en esa lista casi interminable. Cada uno de ellos escribieron voluminosas obras abordando en gran detalle temas bíblicos que hasta hoy día siguen enriqueciendo nuestra vida espiritual.

Deseo mencionar solo dos obras clásicas escritas por dos de estos gigantes que he mencionado para poder tener una idea de la calidad que tenían. Me refiero al libro escrito por John Owen (1616-1683) “The Death of the Death in the Death of Christ” el cual hace una exégesis sumamente detallada de los versículos que han sido malinterpretados por el sistema Arminiano. Hasta hoy día, no hay ningún teólogo Arminiano que intente siquiera refutar los argumentos de John Owen expuestos en ese libro. A decir verdad, el nombre de John Owen es casi hasta prohibido mencionarse en los círculos académicos y teológicos del arminianismo. Una de las razones que existen para no mencionarlo e ignorar sus escritos es demasiado obvia: simplemente no pueden refutar sus argumentos.

El otro libro es “The Doctrine of Justification” escrito por James Buchanan (1804-1870). Este libro tiene 514 páginas y expone en detalle la doctrina de la justificación desde una perspectiva histórica y Escritural. Este libro es el “Mágnum Opus” del mundo Protestante respecto al tema de la Justificación por fe. Hasta hoy día, nadie ha podido refutar los argumentos de Buchanan expuestos en ese libro.

La iglesia de Jesucristo a lo largo de su historia siempre ha necesitado de los John Owens y de los James Buchanans para que puedan defender la fe “una vez dada a los santos”. Si el Calvinismo ha sido cuidadoso en su manejo de las Escrituras respecto a temas tan importantes como lo es la doctrina de la Justificación por fe (James Buchanan) y la naturaleza de esa justificación (John Owen), también ha sido cuidadoso en su trato con los temas escatológicos. Lamentablemente la iglesia actual ha prestado más atención a las especulaciones escatológicas promovidas por películas apocalípticas al estilo de Hollywood y por novelas de ficción al estilo de John Grisham que por una interpretación seria y concienzuda de los principales distintivos escatológicos del texto sagrado.

Pero existe un grupo de creyentes –tal como siempre lo ha habido-, que no se conforman con meras especulaciones e imaginaciones de escritores profesionales, sino que desean conocer lo que verdaderamente dicen las Escrituras respecto a este tema tan importante. Entre este grupo de creyentes se encuentra un Calvinista Reformado llamado Kenneth L. Gentry quien es uno de los mejores expositores de la actualidad sobre temas escatológicos. Es cierto que ningún libro escrito por Gentry ha sido llevado a la pantalla grande, ni tampoco ha escrito ninguna serie de novelas exponiendo en detalle los acontecimientos finales. Pero aun así, sus escritos respecto a este tema pueden fácilmente ser catalogados como lo mejor de lo mejor. Tal vez Gentry es para nosotros hoy lo que John Owen fue para su generación. Lo irónico de todo esto es que los únicos que realmente valoran a tales creyentes, son las generaciones posteriores. Tal vez los escritos de Gentry no sean apreciados en su generación, pero bien puede ser que las generaciones futuras aprecien la fina exégesis de los textos escatológicos realizados por Kenneth Gentry.

Kenneth Gentry escribió un libro titulado “Perilous Times: A Study In Eschatological Evil”, en donde aborda el tema de la escatología examinando los textos bíblicos de manera cuidadosa y siempre en su contexto inmediato. En este libro Gentry no deja ninguna piedra sin remover. El mérito de Gentry en este libro, es que ataca al Dispensacionalismo en donde más vulnerable se encuentra: haciendo una exégesis detallada de los textos escatológicos que han sido usados por muchos años por el Dispensacionalismo como prueba irrefutable de que tales textos enseñan claramente el Premilenialismo Dispensacionalista. Gentry interactúa con textos tales como Daniel 9:24-27; Mateo 24:1-36; 2 Tesalonicenses 2:1-8; Apocalipsis 13:1-18 y Apocalipsis 17:1-10.

Por otro lado, John F. MacArthur escribió un libro titulado “The Second Coming: Signs of Christ Return and the End of the Age”, en donde defiende los postulados Premileniales Dispensacionalistas. Ambos autores se identifican con el Calvinismo, pero difieren en su apreciación del tema escatológico. Lo que me llama la atención, es que MacArthur aunque conoce muy bien a Kenneth Gentry, NO menciona en ninguna parte de su libro los argumentos presentados por Gentry en varios de sus libros. En la edición del 2003 de su libro, MacArthur solo se limita a mencionar a Gentry en una breve nota en las páginas 226 y 227.

Este silencio por parte de John MacArthur nos dice mucho sobre el débil fundamento sobre el que se encuentra edificado el Dispensacionalismo. Pero para poner las cosas en su perspectiva correcta, voy a permitir que los dos autores expongan sus respectivos argumentos de los pasajes abordados en cada uno de sus libros. Estaremos examinando principalmente el capítulo 24 de Mateo y permitiéndoles que ellos sean los que expliquen esos versículos como mejor saben hacerlo. Nosotros solo nos limitaremos a examinar los argumentos y dar nuestras opiniones respecto a quien de los dos hace un mejor trabajo en su respectiva exposición.

Es importante mencionar que las Escrituras no son un pedazo de cera al que podemos moldear a nuestro antojo. No podemos inferir ni deducir algo que no se encuentra en el texto, pues si lo hacemos corremos el peligro de mal interpretar y distorsionar las Escrituras tal como muchos cultos falsos ya lo han estado haciendo. Ultimadamente nosotros mismos somos los beneficiados si seguimos el ejemplo de los cristianos de Berea los cuales escudriñaban “cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11).

Daviel D’Paz

Saturday, August 22, 2009

John MacArthur y el Dispensacionalismo de John Nelson Darby (2ª Parte)



Continuando con el tema anterior, creo que sería bueno interactuar con lo que John MacArthur ha escrito sobre el sistema escatológico al cual él se adhiere. Pero antes de hacerlo, quisiera hablar un poco sobre los orígenes del Dispensacionalismo como sistema escatológico. El Dispensacionalismo fue inicialmente adoptado y propagado por John Nelson Darby alrededor del 1830. Pero aunque a Darby se le ha dado casi todo el crédito por la existencia de dicho sistema interpretativo, no debemos olvidar que hubo otro líder cuya labor ha sido quizás mucho más notoria y sobresaliente en propagar dicho sistema en casi todos los países del mundo. Me refiero a C. I. Scofield y su Biblia anotada la cual lleva su nombre y que ha sido una pieza clave para popularizar las peculiares enseñanzas Dispensacionalistas.

Existe mucha confusión respecto a esto, porque muchos creen que el principal distintivo del Dispensacionalismo es el énfasis que hacen en las diferentes “dispensaciones”. Pero esto no es así. El verdadero distintivo del Dispensacionalismo como sistema, es su peculiar enseñanza sobre la separación entre Israel y la iglesia. En otras palabras, el Dispensacionalismo enseña que Dios tiene DOS PLANES distintos: uno para el Israel terrenal y el otro plan para la iglesia, la cual según ellos, es de origen celestial. De esa manera, ellos hacen una completa separación entre los santos del A. T. tales como Moisés, David, Daniel, etc., y los santos del Nuevo Testamento tales como Pedro, Pablo, Juan etc. Pero la Biblia en ningún lugar habla de esta separación.

Es necesario mencionar también que existen varias formas de Dispensacionalismo:

1) El Dispensacionalismo Clásico, el cual es la clase de Dispensacionalismo propuesto por John Nelson Darby y popularizado por C. I. Scofield y Lewis Sperry Chafer. Esta clase de Dispensacionalismo ve a la iglesia como UN GRAN PARENTESIS en el plan de Dios.

2) El Ultra-Dispensacionalismo. Este nombre fue acuñado por los Dispensacionalistas clásicos para describir al sistema propuesto por E. W. Bullinger y W. E. Welch. Este grupo insiste en que existe otra Dispensación entre Israel y la iglesia en el presente. Uno de los peculiares distintivos de este grupo, es que ven al bautismo en agua como algo irrelevante para la iglesia de hoy. Algunos incluso hasta rehúsan celebrar la cena del Señor por considerarla también irrelevante. Esta clase de Dispensacionalismo no es muy popular y no cuenta con muchos adherentes entre la comunidad hispana.

3) El Dispensacionalismo tradicional o “revisado”. Esta clase de Dispensacionalismo es una “revisión” o modificación del Dispensacionalismo clásico que fue realizada entre los años 1950 al 1970. Algunos de los principales proponentes de este “revisionismo” del Dispensacionalismo Clásico fueron el ya fallecido John F. Walvoord, Dwight Pentecost y Charles C. Ryrie. Esta forma de Dispensacionalismo revisado, fue ampliamente difundido y popularizado por Hal Lindsey (La Agonía del Gran Planeta Tierra) y Tim LaHaye en su serie de novelas de ficción “Left Behind” (Dejados Atrás).

4) El Dispensacionalismo Progresivo. Esta forma de Dispensacionalismo es otra “revisión” mas del Dispensacionalismo clásico que comenzó a aparecer en la década de los 90’s con autores tales como Robert Saucy, Craig Blaising y Darrel Bock entre otros. Esta forma de Dispensacionalismo intenta encontrar un terreno medio entre el Dispensacionalismo “tradicional” o “revisado” y los proponentes de la Teología del Pacto. Es interesante el darnos cuenta que esta clase de Dispensacionalismo es rechazado por todos los que se adhieren al Dispensacionalismo Tradicional de la escuela de Chafer y Walvoord. Robert Saucy escribió un libro en donde intenta establecer los postulados del Dispensacionalismo Progresivo: “A Case For Progressive Dispensationalism”. [Para mas información sobre las diferentes clases de Dispensacionalismo, ver el artículo escrito por Craig Blaising en “Evangelical Dictionary of Theology”, p. 344,345, (Baker Books, 2001)].

Si el lector se siente abrumado por tantas diferencias, no debe olvidar que todavía existen otras diferencias más, generadas también por el sistema Dispensacional, tales como el tiempo exacto del rapto de la iglesia. Existen por lo menos tres posturas distintas respecto a esto:
1) El Rapto Pre-tribulacional (es decir, que va a suceder antes de la Gran Tribulación).
2) El Rapto Mid-Tribulacional (que va a tener lugar a la mitad de los 7 años de tribulación).
3) El Rapto Post-tribulacional (que tendrá lugar después de los 7 años de Gran Tribulación).

Toda esta confusión e interpretaciones variadas tienen lugar debido a que se ha abandonado el método interpretativo normal de la Biblia respecto a la escatología y se lee el texto con ciertas presuposiciones e inferencias que no se encuentran en el texto sagrado. Para complicar más las cosas, los que saben mejor no logran esclarecer el panorama profético. Por ejemplo, John MacArthur escribió un libro titulado: “The Second Coming” [Crossway Books, 1999, 2003] (La Segunda Venida), en donde intenta demostrar que el Dispensacionalismo Premilenial es el sistema bíblicamente correcto en lo que a la escatología se refiere.

MacArthur Inicia su introducción afirmando que él cree en el regreso de Cristo “en forma corporal y visible” asegurando que todos aquellos que abandonan la enseñanza de la Segunda venida de Cristo han abandonado “el verdadero cristianismo”. Después de estas palabras introductorias, MacArthur comienza a hablar del peligro que existe en negar la Segunda Venida de Cristo. Menciona el hecho de que “los teólogos liberales hace ya mucho que renunciaron a la enseñanza de la segunda venida literal de Jesucristo” (p.9).

Después comienza a decir que recientemente han habido algunos tradicionalmente conservadores quienes son supuestamente “creyentes en la Biblia que han atacado la doctrina del regreso literal y corporal de Jesucristo” (p. 9). Con estas palabras, MacArthur comienza a tejer su argumento en contra del hyper-preterismo también conocido como “Preterismo Total” el cual debe distinguirse del “Preterismo Parcial”.

MacArthur comienza a hablar del Preterismo Total como una peligrosa herejía, lo cual es verdad. Pero lo que me llama mucho la atención es que MacArthur NUNCA menciona lo que los Preteristas Parciales creen. Lo único que hace es descargar toda su artillería en contra de los Preteristas totales y de alguna manera deja al lector con la sensación de que TODO lo que tenga que ver con PRETERISMO, es una peligrosa herejía. Esto es algo muy lamentable de parte de alguien que conoce muy bien las marcadas diferencias que existen entre los “Preteristas Totales” y los “Preteristas Parciales”.

Más extraño aún es el hecho de que MacArthur sabe muy bien que lideres cristianos tales como R. C. Sproul es un preterista parcial y quien ha invitado a MacArthur a predicar en las conferencias patrocinadas por el ministerio de R. C. Sproul. Pero a pesar de esto, MacArthur no se atrevió a dar una clara explicación de lo que creen los Preteristas Parciales y da la sensación de que para él TODOS creen lo mismo cuando la verdad es que no es así.

Algo muy rescatable de la introducción de MacArthur en su libro, es el hecho que acepta y reconoce la clase de sensacionalismo que ha caracterizado a muchos autores respecto a la Segunda venida de Cristo. Por ejemplo, MacArthur hace una crítica bien merecida de lo que escribe Hal Lindsey en sus libros “La Agonía del Gran Planeta Tierra” y “1980’s: Cuenta Regresiva al Armagedón” en donde Lindsey escribe: “Los profetas escribieron que el resurgimiento de Israel –y ningún otro evento- sería la señal que nos diría que la cuenta regresiva ha comenzado. Desde ese resurgimiento, el resto de las profecías han comenzado a cumplirse de manera rápida. Por esta razón, estoy convencido que nos encontramos ahora en el tiempo único muy claramente predicho por los profetas hebreos”. (p. 15)

La otra critica muy merecida que hace MacArthur en su introducción, es para mencionar el error de Edgar Whisenant quien escribió un libro titulado: “88 razones del porqué el Rapto va a ocurrir en 1988”. Cuando la fecha finalmente pasó “sin pena ni gloria”, Edgar se vio obligado a dar una respuesta a las interrogantes que le hacían. Su respuesta vino en la forma de otro libro titulado: “89 razones del porqué el Rapto va a suceder en 1989”. Esta vez las personas no fueron tan ingenuas para creer la explicación que Whisenant les daba. La fecha llegó y no sucedió nada.

La otra crítica va dirigida a Harold Camping (presidente y dueño de “Family Radio”), quien escribió un voluminoso libro afirmando que la venida de Cristo o el rapto de la iglesia tendría lugar el 7 de Septiembre de 1994. Cuando la fecha llegó y no sucedió nada, Camping se vio en la penosa necesidad de dar una explicación. La explicación que Camping dio complicó las cosas todavía más para él. Camping se encuentra afirmando que aunque Cristo no vino de manera literal, la era de la iglesia ha terminado y por lo tanto los creyentes no necesitan reunirse en ningún lugar porque la era de la iglesia ya pasó. Ahora lo único que se necesita hacer es quedarse en casa los Domingos y sintonizar la estación cristiana….¡Family Radio!

Pero todo esto debería hacer pensar a MacArthur que tal vez algo anda terriblemente mal con las presuposiciones escatológicas de estos personajes que han puesto fechas para la venida de Cristo o para el rapto de la iglesia. Pero tal parece que no es así. Tal parece que MacArthur sigue creyendo que el Premilenialismo Dispensacionalista es el mejor sistema interpretativo en lo que a escatología se refiere, pues escribe lo siguiente:

“Por esa razón, creo que el Premilenialismo es el que mejor refleja el entendimiento correcto de las Escrituras. El Premilenialismo afirma que Cristo va a regresar a la tierra para juzgar al mundo y a establecer su reino aquí por 1,000 años, durante los cuales Satanás será atado. Apocalipsis 20 solamente parece establecer definitivamente esta cuestión y no conozco de otro pasaje de la Escritura que sugiera algún otro escenario diferente. Por el contrario, todas las profecías del Antiguo Testamento acerca del reino armonizan mejor con el premilenialismo” (p.23).

Esta afirmación hecha por MacArthur es verdaderamente sorprendente. A leguas se nota que sus ideas preconcebidas no le permiten ser objetivo respecto a este tema. Afirmar que el Premilenialismo es el único sistema que es más fiel a las Escrituras, es muy ingenuo de su parte por decir lo menos. Tal parece que MacArthur ignora la existencia de grandes gigantes intelectuales que han rechazado al premilenialismo por ser un sistema muy desviado en sus interpretaciones, tal como B. H. Carroll lo creía. Tampoco menciona el hecho de que los mejores expositores bíblicos de renombre en la actualidad NO SON premilenialistas. La mayoría de ellos o son Amilenialistas o son Postmilenialistas.

Lamentablemente, MacArthur no se toma el tiempo para explicar más o menos en detalle los principales postulados del Amilenialismo y del Postmilenialismo, lo cual en un libro sobre escatología, es casi imperdonable. Solo hace tres escasas menciones del Amilenialismo y cuatro del post-milenialismo (¡y la mayoría de ellas aparecen en el Glosario!). Tal parece que MacArthur tiene temor de que los creyentes premilenialistas comparen las pruebas bíblicas que tienen cada uno de ellos y obviamente el premilenialismo salga perdiendo. Es esta clase de actitud la que no puede ser pasada por alto debido a que los creyentes merecen conocer lo que cada sistema de interpretación cree. Pero la realidad es que todo el resto del libro solo se enfoca en abordar el tema escatológico de la segunda venida de Cristo desde una perspectiva PREMILENIALISTA y cualquier referencia a los otros dos sistemas rivales es muy breve y escasa, deduciendo desde el mismo inicio del libro que no vale la pena tomarse la molestia de examinarlos detenidamente.

MacArthur concluye su introducción después de dar una brevísima descripción de lo que es el Amilenialismo y el Post-milenialismo, con las siguientes palabras:

“Muchos teólogos y comentaristas que respeto, se adhieren al Amilenialismo o al Post-milenialismo. Sin embargo, habiendo estudiado cuidadosamente los argumentos para todos los puntos de vista, estoy convencido que el Premilenialismo es el único que cuenta con un soporte exegético sólido. El Amilenialismo y el Post-milenialismo tienden a sostener sus puntos de vista debido a su teología y no debido a las consideraciones textuales. Ambas posturas requieren de un manejo extraordinario de los pasajes proféticos de las Escrituras, demandando que el intérprete alegorice o espiritualice el significado de tales textos, en vez de emplear los mismos principios históricos y gramáticos de interpretación que aplicamos al resto de las Escrituras”.

Esto es verdaderamente increíble. MacArthur todavía nos sigue debiendo esas “pruebas” que lo convencieron de que el Premilenialismo es el UNICO sistema escatológico que es mas fiel a las Escrituras. Hasta donde tengo entendido. MacArthur NUNCA ha dado esas pruebas por escrito en donde haga un amplio examen tanto del Amilenialismo como del Post-milenialismo y las compare con las pruebas del Premilenialismo. Creo que no lo ha hecho ni lo va a hacer por una de las dos siguientes razones que puedo ver:

1) Porque tal vez el mismo va a terminar abandonando al premilenialismo como un sistema sumamente defectuoso.

2) O porque tal vez su examen cuidadoso haga que muchos Premilenialistas abandonen dicho sistema en favor del Amilenialismo o del Post-milenialismo tal como MUCHOS ya lo han estado haciendo.

Daviel D’Paz

Nota: Para todos los que deseen leer algunas o tal vez todas las páginas de este libro Online, pueden hacerlo a través de este enlace:

http://books.google.com/books?id=yi6gqdxgtYQC&pg=PA35&lpg=PA35&dq=The+Second+Coming+book+picture+by+MacArthur&source=bl&ots=BuPcq8-Ki1&sig=9ROaaxj4FhygIiT-Dwl3n3XHIN8&hl=en&ei=q9mQSpHdKIX-tQOty8UL&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1#v=onepage&q=&f=false

Monday, August 3, 2009

John MacArthur y el Dispensacionalismo de John Nelson Darby



“No cabe duda que hasta al mejor cocinero se le quema la sopa”. Así reza un refrán muy conocido y muy citado en nuestra comunidad hispana. Creo que este refrán se aplica muy bien al ejemplo de John MacArthur que a continuación intentaré explicar.

John MacArthur es un expositor bíblico muy capaz, de eso no hay duda. Su fama y prestigio en exponer las Escrituras es impresionante. Es un conocedor del griego y un prolífico autor y comentarista de renombre. El nombre de John MacArthur es sinónimo de excelencia debido a su postura doctrinal firmemente anclada en las Escrituras.

Pero existe una terrible deficiencia hermenéutica que todavía no ha sido superada ni solucionada. Y es precisamente esa deficiencia la que pone a John MacArthur en un ambiente no muy agradable que digamos. Actualmente, MacArthur se encuentra radiando una serie de mensajes escatológicos titulada “The Man Who Would Be Christ” (El hombre que seria Cristo), en donde intenta defender los postulados de John Nelson Darby sobre la identidad del Anticristo. Obviamente MacArthur nunca menciona (ni de chiste) el controversial nombre de John Nelson Darby.

Es verdaderamente sorprendente el que un gigante intelectual de la estatura de John MacArthur se aferre a una interpretación hermenéutica altamente cuestionable en lo que a la escatología se refiere. Es sorprendente porque cuando MacArthur aborda cualquier otro tema, lo hace con una pericia y exactitud de todo un experto. Pero cuando aborda el tema sobre profecía bíblica, abandona el sistema interpretativo que usa en cualquier otro tema. Esto es algo que en lo personal no entiendo porque lo hace. No quisiera pensar que MacArthur es culpable de orgullo intelectual. Mejor quiero pensar que lo que dice nuestro famoso refrán se aplica a su persona: “No cabe duda que hasta al mejor cocinero se le quema la sopa”.

Esto nos dice también que el primer punto del Calvinismo demuestra ser una gran verdad: Que el pecado ha afectado tanto a nuestra mente, que aún cuando hemos sido redimidos de la corrupción del pecado, aun así, no nos encontramos libres de las limitaciones que nuestra naturaleza caída nos impone.

Por ejemplo, MacArthur ha tomado 2 Tesalonicenses 2 como base textual para su serie de mensajes proféticos. En una de sus introducciones, Carl (quien es el introductor de todos los programas radiales de MacArthur), le hace una pregunta interesante a los radio oyentes que dice más o menos así: “¿Has construido tu escatología con las novelas de ficción de “Left Behind” o con lo que dice la Biblia?”. Lo interesante de todo esto es que TODO lo que expone John MacArthur en sus prédicas sobre 2 Tesalonicenses 2, es exactamente lo que los libros de ficción de “Left Behind” exponen en un formato novelesco.

Personalmente veo una gran deficiencia en la manera en la que MacArthur aborda los textos escatológicos. Esa deficiencia es principalmente hermenéutica. Por ejemplo, uno esperaría que MacArthur tomara en contexto lo que Cristo dijo en Mateo 24 al abordar los temas proféticos. Pero NO ES ASI. Tal parece que Mateo 24 NO EXISTE en la Biblia o al menos eso no encaja en el sistema interpretativo de MacArthur. La verdad es que Mateo 24 es un capitulo que no puede ser ignorado o pasado por alto cuando se abordan los temas proféticos o escatológicos.

La razón para ignorar o simplemente pasar por alto a Mateo 24, es que lamentablemente MacArthur se ha “casado” con un sistema escatológico conocido como “Dispensacionalismo” que fue moldeado y propagado por John Nelson Darby. Esa es la razón por la que aborda los textos escatológicos de la manera en que lo hace: teniendo al sistema Dispensacionalista como su base. Por supuesto que él afirma que no es así. Pero las evidencias hablan por si solas.

Hasta este momento no logro entender como alguien puede decir que es Calvinista Reformado y aferrarse al sistema Dispensacionalista. Eso es tan inconsistente y contradictorio como decir que yo soy Calvinista y Arminiano al mismo tiempo. Pero en fin, el refrán nos muestra que tiene mucha razón: “No cabe duda que hasta al mejor cocinero se le quema la sopa”.

Para todos aquellos que deseen escuchar la serie de John MacArthur, pueden hacerlo por medio de la internet en este enlace:

http://www.oneplace.com/ministries/Grace_to_You/archives.asp

Estos mensajes son tal como se encuentran siendo radiados en distintas estaciones a traves de todo el pais.

Daviel D'Paz

Friday, July 3, 2009

Gary DeMar: Libro electrónico totalmente Gratis



Gary DeMar es un reconocido y prolífico autor cristiano reformado y ha sostenido varios debates con reconocidos autores Dispensacionalistas tales como Tommy Ice y ha escrito varios libros refutando los postulados Dispensacionalistas respecto al tema de la escatología, ha escrito un nuevo libro titulado: “Deja Vu profético: la manera en la que los “expertos” en profecía bíblica han llevado a las personas a cuestionar la autoridad de la Biblia”.

Este libro se encuentra disponible completamente gratis en formato digital, gracias a la cortesía de su autor. En este libro, Gary DeMar hace una interesante reflexión que nos dice hacia donde conducen finalmente las equivocadas interpretaciones hermenéuticas Dispensacionalistas.

Afirma que las consecuencias de interpretar la profecía de manera descuidada, tal como muchos “expertos” en profecía lo han estado haciendo por varias décadas, conduce finalmente e inevitablemente a que se cuestione la autoridad de la Biblia.

Este es el doloroso “talón de Aquiles” del Dispensacionalismo. El sistema Dispensacionalismo tal como personalmente lo percibo, lo van a destruir sus propios defensores. ¿Cómo puede ser esto posible? Es posible debido a que con cada interpretación equivocada y cada fecha fallida que ellos establecen para “el rapto de la iglesia” o “la venida de Cristo” , le propinan un certero golpe a su propia credibilidad y por ende, a la confiabilidad de la Biblia.

Es por esa razón que creo que el libro de Gary es de suma importancia debido a que aborda una pregunta que muy pocos se atreven a abordar y es la siguiente: ¿Cuáles son las consecuencias lógicas hacia donde conduce el sistema Dispensacionalista?
Gary escribe lo siguiente:

“¡Benito Mussolini es el anticristo! ¡Adolfo Hitler es el anticristo! ¡José Stalin es el anticristo! ¡El rapto va a suceder en 1988! ¡El rapto va a suceder antes del año 2000! ¡Cristo va a venir en nuestra propia generación! ¡Cristo viene pronto! Estoy seguro que ya han escuchado estas afirmaciones antes.

Tales afirmaciones solo logran una sola cosa: Ellas llevan a que las personas cuestionen la integridad de la Biblia. He estado siguiendo la historia del establecimiento de las fechas por 30 años y ya otros lo han hecho antes que yo. Los libros de profecía se venden como “pan caliente” por millones, para después ser relegados al polvoriento cesto de la historia o en el mejor de los casos, son revisados y publicados nuevamente cuando cambian los titulares en los periódicos. Es difícil apelar a la Biblia cuando muchas personas lo han hecho antes afirmando que en este tiempo, ellos se encuentran en el tiempo exacto de los eventos proféticos.

El libro “Deja Vu profético” te muestra que no existe nada nuevo en las afirmaciones que dicen que el fin esta cerca, pero hay mucho respecto a tales pronunciamientos que la mayoría de las personas no están enteradas. Por ejemplo, ¿Sabias que un famoso libro sobre profecía bíblica que fue publicado durante la primera guerra del Golfo en 1990 fue revisado de una edición que fue publicada originalmente en 1974? Cuando la guerra terminó de manera abrupta, ese libro pasado de moda se vendía por solo centavos de dólar. Este hecho no detuvo a la casa publicadora de publicar una nueva edición revisada en el año 2007, ¡cinco años después que el autor había muerto!

Millones de personas han leído la serie de “Dejados atrás” creyendo que es una nueva manera para enseñar sobre profecía. Pero esto ya ha sido hecho antes en una serie de libros que fueron publicados en 1916.

Pero también existe el problema de la inevitabilidad profética, cuando los escritores de profecía nos dicen que debemos ir a la guerra porque eso es lo que la Biblia predice. Hay mucho más que me gustaría decirte, pero tu puedes obtener este e-libro totalmente gratis y leerlo por ti mismo. Este libro ha sido diseñado con un estilo de letras bastante agradable e incluye muchas imágenes a todo color, las cuales muestran la historia de los Estados Unidos sobre su fascinación con los tiempos del fin. Nunca más vas a leer otro libro sobre profecía bíblica de la misma manera después que leas “Deja Vu profético”. (Gary DeMar en un email ofreciendo el libro en formato digital)
Para descargar el libro directamente en formato PDF puedes hacer CLICK en este enlace:

Doomsday DeJa Vu: How Prophecy "Experts" Have Led People to Question the Authority of the Bible


Pero si prefieres inscribirte en AMERICAN VISION para poder descargar otros libros gratis que se encuentran también disponibles, entonces puedes hacer CLICK en este otro enlace: